Principio de tipicidad: cuándo SUNAFIL te multa por una infracción mal calificada
SUNAFIL no puede sancionar «por aproximación». El principio de tipicidad exige que la conducta que se te imputa encaje exactamente en una infracción previamente definida por la norma. Cuando el inspector fuerza los hechos dentro de un numeral que no les corresponde, o agrava la calificación sin sustento, la multa se vuelve atacable. En 2026, varias empresas anularon parte de su sanción precisamente por este motivo.
Qué dice el principio de tipicidad
La tipicidad es una garantía del derecho sancionador, recogida en el artículo 248.4 del TUO de la LPAG. Significa que solo constituyen infracciones las conductas expresamente previstas como tales en una norma, y que esas conductas no pueden extenderse por analogía. En materia laboral, las infracciones están tipificadas en el Reglamento de la Ley General de Inspección del Trabajo, clasificadas como leves, graves y muy graves.
La consecuencia práctica es exigente para la autoridad: no basta con que haya «algo mal». SUNAFIL debe identificar la conducta concreta, ubicar el numeral exacto que la describe y demostrar que los hechos calzan en ese tipo. Si el encaje falla, la sanción es nula.
Cómo se vulnera la tipicidad en la práctica
En las resoluciones del Tribunal, los defectos de tipicidad aparecen sobre todo de estas formas:
- Numeral que no corresponde. Se aplica un tipo infractor cuya descripción no coincide con la conducta efectivamente verificada.
- Agravamiento injustificado. Se califica como «muy grave» una conducta que la norma considera grave, sin sustento normativo.
- Hechos forzados al tipo. Se «estira» la conducta para que entre en una infracción más severa.
- Doble sanción (non bis in idem). Un mismo hecho se sanciona bajo dos numerales distintos, lo que también afecta la tipicidad.
Casos reales del Tribunal en 2026
Empresas como Ocho Sur P y operadores de transporte llevaron al Tribunal cuestionamientos centrados en vicios de motivación, afectación al principio de tipicidad y doble sanción, obteniendo la nulidad parcial de sus multas.
El mensaje del Tribunal es consistente: aunque exista un incumplimiento, si la autoridad lo encuadra en el tipo equivocado o lo agrava sin base, ese extremo de la sanción no se sostiene.
Por qué esta defensa es tan eficaz
La tipicidad es una defensa de derecho, no de hecho: no requiere negar lo que pasó, sino demostrar que la norma aplicada no corresponde. Eso la hace especialmente sólida, porque se construye sobre el propio texto de la resolución y del reglamento. Y como el monto de la multa depende de la calificación (grave vs. muy grave), corregir la tipificación muchas veces significa una reducción real del importe, no solo una victoria formal.
Cómo aprovecharla
La defensa de tipicidad se plantea en la apelación y, sobre todo, en el recurso de revisión ante el Tribunal de Fiscalización Laboral. Requiere contrastar con precisión la conducta verificada en el acta con el tipo infractor invocado, e identificar si hubo agravamiento o doble sanción.
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Los dos niveles de la tipicidad (y en cuál se discute tu multa)
La tipicidad opera en dos niveles y casi todas las multas se ganan o se pierden en el segundo. El Tribunal lo desarrolló en Gastronomía Pucallpa (Resolución 0116-2026): primero, la norma debe describir los elementos esenciales del hecho con precisión suficiente para que cualquier ciudadano de formación básica comprenda qué se proscribe, que es el principio de taxatividad; segundo, ya en la fase de aplicación, el hecho concreto imputado debe corresponderse exactamente con el descrito previamente en la norma.
Cuando esa correspondencia no existe, ordinariamente por ausencia de algún elemento esencial, se produce la falta de tipificación de los hechos: la llamada tipicidad en sentido estricto. La consecuencia práctica cambia el foco de tu defensa. La verificación no empieza en la resolución de multa: el Tribunal señala que desde la imputación de cargos la autoridad debía comprobar con precisión si tu conducta se subsume en el supuesto infractor definido por la norma. Ese es el documento que hay que contrastar primero.
Sancionar por un dato que la norma no exige
La forma más limpia de vulnerar la tipicidad es reprochar algo que el tipo no contempla. En Gastronomía Pucallpa, la infracción del numeral 25.19 del artículo 25 del RLGIT se sustentó en presuntas irregularidades vinculadas exclusivamente al registro del refrigerio. El Tribunal la dejó sin efecto: sancionar así supone atribuir al tipo infractor un contenido obligatorio que la norma no contempla, apoyándose en un dato accesorio que carece de relevancia típica, contrario a los principios de legalidad y tipicidad.
La segunda variante es confundir dos tipos que protegen bienes jurídicos distintos. En el mismo expediente el Tribunal delimitó el numeral 25.6, que tutela el goce efectivo del descanso vacacional, frente al numeral 24.4, que tutela el cumplimiento patrimonial del pago. Y fue explícito: esa delimitación resulta vinculante para la autoridad inspectiva y sancionadora. El mismo razonamiento aparece en Empresa Minera Arapa (Resolución 0177-2026).
El mismo numeral puede sostener un extremo y caerse en otro
No pienses la multa como un bloque. En Southern Perú Copper (Resolución 0079-2026), dos conductas imputadas bajo el mismo numeral 28.10 del artículo 28 del RLGIT terminaron distinto: la referida a la identificación de peligros se confirmó y la referida a la supervisión efectiva se dejó sin efecto, porque el Tribunal advirtió una ausencia de subsunción de la conducta imputada en el tipo legal atribuido.
En Municipalidad Provincial Mariscal Nieto (Resolución 0453-2026) el corte fue igual de quirúrgico: cayeron por nulidad parcial las dos infracciones del numeral 46.3, se confirmó la del 46.7 y subsistieron dos leves del numeral 23.2. El Tribunal recuerda que la nulidad parcial exige que la parte viciada y el resto del acto sean claramente diferenciables e independientes, para poder seccionar solo lo que adolece de nulidad. Tu escrito debe estar organizado así, extremo por extremo.
Cuándo la tipicidad no alcanza
Conviene medir la expectativa con datos. De las 509 resoluciones del Tribunal que publicamos, 242 (47.5%) terminaron infundadas, 227 (44.6%) fundadas en parte y solo 18 (3.5%) fundadas del todo. La lectura honesta es que ganar el recurso completo es raro: lo que se consigue, cuando se consigue, es que caiga un extremo, sea porque se deja sin efecto o porque el expediente vuelve a la instancia anterior para un nuevo pronunciamiento.
Tiendas por Departamento Ripley (Resolución 0172-2026) muestra el lado que nadie publicita. La empresa alegó vulneración de la tipicidad sosteniendo que la compensación unilateral de la licencia con goce de haber otorgada durante el COVID-19 no estaba tipificada como infracción. La Sala verificó que las instancias habían efectuado la subsunción adecuada en el tipo infractor según cada incumplimiento y declaró infundado el recurso. La tipicidad se gana con el texto del acta en la mano, no con la etiqueta.