Defecto de motivación: el error de SUNAFIL que anula la mayoría de multas
Si tuvieras que apostar por una sola defensa frente a una multa de SUNAFIL, los números dicen que apuestes a la motivación. Es, por lejos, la causa de anulación más frecuente ante el Tribunal de Fiscalización Laboral: una resolución que no explica bien por qué sanciona, cómo probó la infracción o cómo calculó el monto, es nula. En 2026 grandes empresas ganaron sus recursos exactamente por este motivo.
¿Qué significa "motivar" una resolución sancionadora?
Motivar es explicar. La autoridad está obligada a exponer las razones de hecho y de derecho que sustentan su decisión: qué conducta se considera infractora, con qué pruebas se acreditó, en qué norma encaja y cómo se llegó al monto de la multa. La debida motivación no es un formalismo: es una garantía del debido procedimiento que permite a la empresa entender la sanción y defenderse de ella.
El Tribunal lo conecta con un derecho de raíz constitucional. Cuando la motivación falla, no se está discutiendo un detalle de redacción: se está afectando el núcleo del derecho de defensa, y eso tiene efecto nulificante.
Los 4 tipos de defecto de motivación que reconoce el Tribunal
En sus resoluciones de 2026, el Tribunal de Fiscalización Laboral —siguiendo la jurisprudencia del Tribunal Constitucional— distingue cuatro formas en que la motivación puede fallar:
| Tipo | En qué consiste |
|---|---|
| Inexistente o aparente | No hay razones, o solo se simula motivar con frases genéricas que no dan cuenta real del porqué de la decisión. |
| Defectos internos del razonamiento | La inferencia es inválida: las premisas no sostienen la conclusión, hay saltos lógicos o contradicciones. |
| Insuficiente | No se alcanza el mínimo de motivación exigible: faltan las razones esenciales que sostienen la sanción. |
| Sustancialmente incongruente | No se responden los argumentos de descargo de la empresa, o se resuelve sobre algo distinto de lo discutido. |
Cada una de estas variantes, debidamente acreditada, basta para anular el extremo viciado de la resolución.
Caso real: una multinacional anula parte de su multa por motivación (2026)
Resolución del Tribunal de Fiscalización Laboral · 2026 — Cuando el cálculo no se sostiene
El Tribunal conoció el recurso de revisión de Holcim Perú S.A. y desarrolló con detalle la teoría de los defectos de motivación, declarando la nulidad parcial de la sanción. El razonamiento es replicable a cualquier empresa: si la autoridad no acredita debidamente los elementos que determinan la infracción o el monto, ese extremo cae.
No fue un caso aislado: en el mismo periodo, empresas de rubros tan distintos como gastronomía, transporte y manufactura obtuvieron nulidades parciales por defectos de motivación. El patrón es transversal.
Dónde suele fallar la motivación de SUNAFIL
En la práctica, estos son los puntos donde más aparece el vicio —y donde conviene mirar tu resolución con lupa:
- El cálculo de la multa. La sanción depende del número de trabajadores afectados y de la calificación de la infracción. Si la resolución no explica de dónde sale ese número, hay defecto.
- La acreditación de los hechos. Afirmar que hubo infracción no es probarla. Deben constar los medios que la sustentan.
- La respuesta a los descargos. Si presentaste argumentos y la resolución no los analiza, hay incongruencia.
- La calificación de gravedad. Pasar de "grave" a "muy grave" sin justificarlo es un salto que debe motivarse.
Conexión clave: el defecto de motivación va de la mano con el principio de tipicidad y con el debido procedimiento. Una buena estrategia los plantea en conjunto. Revisa el panorama completo en nuestra guía de 5 formas legales de anular una multa de SUNAFIL.
Nulidad total o parcial: qué ordena el Tribunal
Cuando detecta un defecto de motivación, el Tribunal puede declarar la nulidad total de la resolución o, lo más frecuente, la nulidad parcial: anula el extremo viciado y dispone que el procedimiento se rehaga desde el acto afectado, o deja sin efecto la parte mal motivada. En ambos casos, la empresa gana tiempo y, muchas veces, una reducción real del monto exigido.
Cómo aprovechar esta defensa
El defecto de motivación se hace valer dentro del procedimiento impugnatorio —apelación y, sobre todo, recurso de revisión— y exige un análisis fino de la resolución y del expediente. No se gana alegando "está mal motivada" en abstracto: hay que identificar qué tipo de defecto existe y demostrarlo con el texto de la propia resolución.
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