Por qué importa
Una sociedad bien gobernada evita conflictos y multas
Muchos problemas societarios —juntas mal convocadas, poderes vencidos, acuerdos impugnables— nacen de no seguir la formalidad de la Ley General de Sociedades. Ordenarla a tiempo te ahorra disputas y nulidades.
- Mantén tus libros societarios y poderes al día e inscritos.
- Convoca y documenta bien las juntas: un vicio formal anula el acuerdo.
- Previene conflictos con un convenio de accionistas claro.