Por qué importa
Se protege antes del problema, no después
La protección patrimonial es legítima cuando es preventiva y transparente. Montada a tiempo, separa el riesgo del negocio de lo que es tuyo y de tu familia; hecha tarde para huir de deudas, es ilegal y se anula.
- No confundas el patrimonio de la empresa con el tuyo: cuentas, bienes y contratos separados.
- Evita avalar personalmente a la empresa cuando no sea imprescindible.
- Ordena la sucesión: testamento, anticipo de legítima y reglas claras entre socios.